La niñez, desde mi perspectiva, puedo considerarla la mejor etapa del
hombre y es sin duda alguna muy fundamental para el desarrollo físico,
emocional y psicosocial del ser humano. Desde que el niño comienza a explorar
su mundo, se está formando una persona que quiere descubrir, socializar y
aprender. Por eso, es de suma importancia que ese proceso de crecimiento sea
significativo para esos pequeños gigantes.
El ser humano pasa por
diferentes etapas en la vida y en determinadas ocasiones nos hacemos indiferentes ante ese proceso de transformación. Sin duda
alguna, es por falta de conocimientos que los individuos se convierten en
monstruos que dirigen a esos infantes a ser personas solitarias, de rostros
afligidos y corazones transidos. Tomando
en cuenta las cuatros etapas del desarrollo cognitivo que plantea Jean Piaget, se debe
aprender a conocer las funciones del niño y como este se maneja en su ambiente.
Cuando se escudriña y se indaga para aprender y poner en práctica, se puede ser
entes activos que se plantean mejorar y hacer que la situación que se les presente en cualquier momento sea resuelta de manera eficaz.
Es así, que a partir de
los dos años es que el niño comienza a desarrollar esa capacidad para comunicarse y
abrirse a esa imaginación. Sin embargo, durante ese ciclo de crecimiento,
algunos padres o tutores no actúan de la forma adecuada y limitan al niño a
tener sus propias vivencias como a reconstruir su pequeño espacio. Los mismos
padres se vuelven intolerantes y personas que le roban la sonrisa a sus hijos,
cuando el rol principal seria guiar, enseñar y conquistar el corazón de esos
niños.
En esa etapa de la vida,
el niño alimenta sus sueños y su creatividad empieza a tomar forma. Es donde busca acaparar la atención del
público con sus ocurrencias, bien sea con un chiste, un baile o sus carcajadas.
En cambio, toda esa alegría en su pequeño mundo se ve golpeado y herido.
Principalmente, no pueden encontrar un refugio y respaldo en sus seres más
cercanos.
Esos niños que son
golpeados y maltratados física y verbalmente, ¿Cómo van a tener un desarrollo
psicomotor en su vida?, ya que están absorbiendo elementos negativos para la
misma y, por ende, su mente está siendo bloqueada y abatida. Todo ese
sufrimiento dirige a esos infantes a llevar su vida a la violencia, a descargar
su ira con los demás y a los vicios. De igual forma, a ser jóvenes frustrados
llevando su vida a la destrucción. Se convertirán en adultos indolentes que no van
a saber el verdadero significado del amor.
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